Mar 31, 2010

En el debraye random de nuevo.

Estos días han sido de muchos cambios y noticias y así.

Aparentemente me tengo que poner en marcha y buscar mi concentrancia. Demostrar que merezco una oportunidad.

Siempre ha sido para mi difícil "demostrar". Me choca. Me causa muchísima presión... se que así es el mundo pero como que siempre que paso por eso (y convenzo eso sí, he logrado que hasta la persona que me tiene en el peor concepto -profesional- me vea después con distintos ojos) me canso. Fui una niña "realizadora" (según John Gray), por aquí copipego un fragmento de su libro "Conoce tus sentimientos, mejora tus relaciones" del autor.

1. El realizador

Esta persona recibió en su niñez muchísimo cariño por sobresalir en todo cuanto hacía. El rendimiento era la condición para la obtención del amor y el reconocimiento. Siempre trata de colocarse a la altura de las expectativas de los demás y en muchas ocasiones se impone otras todavía más elevadas. En todo momento se siente acuciada e impulsada al logro, sin tiempo para descansar. No tolera la debilidad o la estupidez en sí misma o en otros y suele mostrarse muy crítica.

En secreto, el realizador considera que nunca conseguirá ser lo bastante bueno, puesto que siempre hay espacio para un mayor desarrollo. Este tipo puede tomarse muy dependiente de ciertas personas y posiciones, ya que su conducta se halla motivada por un temor soterrado al rechazo o al abandono. Por lo general, se considera responsable de todo.

El realizador necesita relajarse más y descubrir que puede ser amado aunque no esté haciendo nada. Concédase unas vacaciones y lea novelas románticas. Haga una pausa y piense en la hipertensión.

Ok, aunque esté superconsciente de que pasito a pasito puedo lograr lo que quiero y que el que alguien o alguienes juzguen mi desarrollo o desenvolvimiento como equis no me define como ser humano (ni el cariño que la gente tiene hacia mi) y tambien consciente que es normal que profesionalmente te evalúen... no puedo evitar sentirme muy mal cuando hice o dejé de hacer algo que afectó a esa "reputación imaginaria". Es muy lunático lo se, pero es difícil. Estos meses-semanas-días whatever, han sido de aprendizaje y me he sentido bien. No me arrepiento, ni lo cambiaría ¿entónces porqué me afecta tanto?

Leí una vez que había tres cosas importantes para triunfar (o algo así) Saber, saber hacer y hacer saber que se sabe hacer. La tercera se me dificulta...

Independientemente, tengo que ponerme manitas a la obra y otra vez demostrar, porque sí, mis expectativas son más cañonas que las de los demás...

Pero es tan cansado (y eso que ni siquiera he comenzado).

Snif.

4 comments:

Karabá said...

Sis, yo sé que sé hacer cosas ricas... ja ja ja
[sorry es q stoy contentita, eufórica]
Palabraverificadora: mazing

El gato sin bombín said...

Ánimo, desde este estado chiquito: yo sé que tú sabes :)

Falso Profeta said...

Qué buena frase esa de los saberes.

En las batallas profesionales podrías aplicar la de "ensuciar a los demás de modo que tú te veas la más limpia" (en caso de que eso de la ética no te importe mucho... pero sí ¿verdad? Me callo entonces).

malaschambas said...

Profesionalmente...no te creas ehh, tambien ahi se dan los grandes fiascos, aparentemente si, se evalua y todo....pero siempre hay forma de pasar todo eso por alto. Cierto, uno debe dar lo mejor, intentarlo, etc...mas no por ello perder de vista que no todo es tan legal y formal, en donde a pesar de todo (demostraciones objetivas, meritos, etc...) se dan los multiples casos en que el peor gane, prevalezca, o domine.....suerte en tus proyectos.