Nov 18, 2009

Catarsis.

En ocasiones me dan ganas de abrazar a la tristeza como antes. De hundirme y reconciliarme con aquellos fantasmas que en sueños trataban de vencerme y que -una vez- creí que trataron de apagar mi vida.

"Se alimentan de tu luz" me dijo una vidente hace ya muchos años. "No te quieren hacer daño... porque como que viven a través de ti, más bien te celan..." ella me explicó que podría ser la razón por la cual me sentía (¿siento?) cansada todo el tiempo.

De niña yo me recuerdo curiosa (tengo muchos muchos recuerdos, más que los de una persona normal), pero los demás me recuerdan excesivamente feliz. La ansiedad de no hacer las cosas bien es muy vieja: recuerdo que en kinder me desesperaba que yo entendía una instrucción, mi amiga a la izquierda otra, la de la derecha otra. Pero ¿era importante si la maestra había dicho que se hacían bolitas y luego se pegaban que si había dicho que se coloreaban, o que había que dibujar? ¿Esos recuerdos que conservo -tan nítidos- me los inventé alguna vez y me los creí? También recuerdo que cuando aprendí a leer me dio por querer saberlo todo: primero a través de las palabras y sus significados (en mi lógica los diccionarios -enciclopedias- tenían toda la información de que era el mundo porque todo lo que me preguntaba estaba allí). Después con la composición de las cosas (en mi primera clase de química pensé: si estos son TODOS los elementos que existen en el mundo, si se como funcionan puedo entender a TODO lo que compone el mundo). Después inclusive en la metafísica (me pareció absurdo que mi maestra de química de secundaria alegara que sin agua no hay vida, porque ¿y luego si hay otra vida que no se base en el agua? ¿porqué no? -sí, lo leí en un libro de metafísica).

Luego me di cuenta que hay cosas -muchas- que no tienen sentido.

Muchas.

También me di cuenta que -en alguna parte de mi vida- me rompí. Lo feo es que es una de las cosas que no logro recordar.

Lo que sí es que ahora soy más abierta... soy menos tímida, aunque -lamentablemente- me sigue afectando mucho lo que piensen de mi... por eso admiro a las mujeres que se adoran. Las mujeres que no son hermosas pero igual se muestran al mundo (enfrentarse no me suena bien, el mundo debe ser algo que experimentar y compartir, no un enemigo), personas que no se disfrazan a la moda (¿no se han fijado que las modas son como uniformes?) sino que generan la propia... no importa lo rara que sea, se les ve bien, personas que no temen a la soledad porque se aman, personas que se hacen responsables de su vida y sus emociones...

Yo quiero ser así.

1 comment:

Karabá said...

Abrazos sis... hoy es día de usar la palabra "rara". ¡Qué raro!