Feb 20, 2012

Abrazo a mi carrera que es lo único que tengo.

Después de darle muchas vueltas me di cuenta que he sacrificado mucho por hacer lo que amo hacer.
Y amo hacerlo. De verdad, me llena y me mata y me emociona y me hace crecer.

Hace dos semanas descubrí que no estoy embarazada (Que yo sabía que no pero ya me traían). Y decidí que hasta nuevo aviso, no quiero tener hijos.

Y dolió. Yo me imaginaba de muchas maneras a estos 29. Y la única que me ha salido es mi escuela/carrera/nosecomoponerlealoquehago.

Y ni siquiera tengo muy claro que es lo que quiero hacer: la biología es espantosa y maravillosamente inmensa. Y todo me interesa, todo me parece bonito... todo me hace avanzar... quizás es el único pedacito de mi vida por lo que he abandonado (o podría abandonar) todo lo demás.

Pero mi chingada pasión me revolotea las tripas. Soy espantosamente voluble, soy emocional. Demasiado.

Este camino me ha mantenido en equilibrio. Y me acabo de dar cuenta.


3 comments:

Dib said...

Sé exactamente lo que sientes. Bueno, excepto por esa onda del embarazo, pero en definitiva sé a qué te refieres.
Ese reto, esa sensación de estar haciendo algo que no existe (todavía). Ese pedacito de satisfacción personal que se siente como un orgasmo espiritual...

Me llegan tus post.

Menos los que son todos crípticos.

Hoke The Warrior of the Light said...

Tenia mucho sin leer tu blog, se que suena a cliche, pero me senti tan identificado, generalmente visito tu blog para leer las aventuras de alguien que ama lo que hace, y que la mayoria de las veces lo que hace lo mantiene, sino cuerdo, por lo menos vivo...pd por alguna extraña razon no puedo dejar coments en tu nueva direccion

magnolia said...

y a ti, te tienes a ti. Muuuuuuuaa