Mar 8, 2010

Anonymity = Cowardice. O porqué los anónimos a veces me caen gordos y a veces me dan mucha hueva.

Andaba yo leyendo una revista glamourrrrr (sí, yo leo revistas de niñas y que y que y que) y encontré un artículo muy interesante: básicamente explora casos de personas que les han desmadrado su autoestima online (imagina que la nueva esposa de tu ex hace una página-blog-perfil sobre ti como si fueras tú dando tus datos y diciendo que te acuestas con cualquiera, etc). Debe ser cultural, porque so far (gracias a Dios) aún no he conocido a ningún latino (a) que haya tenido un caso de esos. Me ha tocado más bien raza que te hackea tu correo para ver en que andas.

El caso del artículo (y lo que se me hizo interesante) es que tratan de explicar la psique atrás de los anónimos (aclaro que a partir de aquí un "anónimo" no es alguien que le dio weba sacar un profile y ya, me refiero a los anónimos tira caca -en el artículo original les dicen web bully-). Y -también- tratan de explicar porqué tanta mala vibra gratuita.

Tomando como base que la mayoría de los comentarios malaleche tienen connotaciones físicas-sexuales (¿a cuántos no les han dicho homosexuales o feos? -en todas sus coloridas e ingeniosas formas-) y tomando en cuenta que la mayoría de las afectadas son mujeres (no las únicas, pero partiendo de allí... yo me fijé que el argumento funciona en ambos sentidos):

- Los anónimos son misóginos que, como ya no pueden ser misóginos tan abiertamente (con demandas de acoso sexual y eso) encontraron un nicho donde pueden desfogar ese odio sin consecuencias.
- Otra explicación que manejan son los celos y la competencia. Lo cual es más común cuando ataca alguien del mismo sexo. (es más fácil que alguien ataque dioquis a alguien por envidia).

En fin, también viene una propuesta de la Universidad de Princeton, (que se ha extendido a otras Universidades y escuelas) que trata de contrarrestar la mala maña que se tiene en las escuelas gabachas. Insisto, también es algo bien cultural (yo no he encontrado una página universitaria mexicana que sirva única y exclusivamente para tirarle mierda a la gente con las fotos). Aunque en México lo que está de moda es twitear y pendejear en facebook, y los anónimos tira caca nada más sea gente ociosa que se pasea por los blogs viendo a ver a quien chinga, a mi, por lo que les he percibido se me hace que las dos explicaciones si aplican. Cuando le pones un nombre a la gente si se pelean con la gente que les cae gorda pero lo hacen con un nombre. Y -a veces- por publicidad (vaya, muchos es lo único que hacen en twitter). Yo no estoy en contra de la libertad de expresión, pero si alguien va a rayarme la madre, en mi casa-cabeza, me gustaría que tuviera los huevos para darme un nombre (ya que por internet obvio no se puede dar la cara), o que se tomara la molestia de generar un perfil falso.

Pos estos.




4 comments:

Chachis said...

Mmmm pues aquí lo que aplica también es que la gente que hace esto, literalmente es que le sobra tiempo para que su cabecita dé vueltas y vueltas, además de que psicológicamente se les hace un odio.

Combina estas dos cosas y tendrás a un envidioso o frustrado sin quehacer... así que internet es el foro ideal.

Lamentablemente no se ha legislado sobre absolutamente nada de internet...

Kuruni said...

Eso sis. Me dio como cuscus porque si en estados unidos (donde hacen demandas porque en la etiqueta del microondas no decía no meter animales, plop) todavía no legislan nada imaginate acá.

Y si viene algo del ocio también, pero más del odio. Porque luego luego se lee cuando alguien te escribe por ocio y cuando alguien te escribe por odio. ^^-

Abachos.

Falso Profeta said...

Uh, pues no puedo estar más de acuerdo con el estudio y con tu comentario de arriba. Entré al sitio ese y el nombre de la campaña se me hace muy acertado, no tanto así la campaña misma que se me hace un tanto light. Esas personas que se obsesionan tanto en molestar cobarde y anónimamente, tienen problemas serios de autoestima o una envidia considerable a quien ofenden. Lo que necesitan es un susto o una fuerte impresión de su realidad cobarde que les haga entrar en razón. A mi no me da coraje que me insulten, si no que lo hagan anónimamente, y más aún, que se obsesionen tanto, el hecho de tener que lidiar con ese tipo de freaks me da un sentimiento entre repulsión y pena ajena.

En mi caso personal, incluso me llegan a hacer reir las ofensas anónimas, pero las que ya muestran una clara obsesión las elimino, esa gente es patética.

En fin, entré más que nada a disculparme por la pregunta tan idiota que te hice en formspring, no andaba muy ocurrente que digamos; entonces me topé con este post interesante.

Saludos.

Kuruni said...

Yo nunca he conocido anónimos obsesivos. Casi todos mis stalkers son -fueron- conocidos de la vida real, snif. Pero de que los hay los hay... Y neta que flojera y que miedo a la larga ¿no?.

Por lo del formspring no te preocupes, me dio mucha risa, aunque agradezco la amabilidad del comentario.

Saludos. :D