Agrego unas gotas de vainilla, corto un pedacito de piloncillo.
Respiro profundo varias veces. Ya no quiero llorar ni estar cansada ni tener dudas.
El juego se llama: cumple con tu agenda y no mires atrás. (capítulo: Disfruta y deja de mirarte en las reacciones de los demás).
Doy dos sorbos y empiezo de nuevo.